lunes, 10 de marzo de 2014

Amanece en la pradera de Siete Picos

Hace no mucho que subí bien temprano al puerto de Navacerrada con la intención de contemplar el amanecer desde la pradera de Siete Picos.


En época de nieve es imprescindible subir el puerto muy pronto, además de que el plan es que el amanecer me pille arriba, también hay gran afluencia de esquiadores y el parking tarda muy poco en llenarse.



El aspecto del paisaje era precioso, todo el cielo cubierto eso sí, así que de amanecer mas bien poco, ese es un riesgo que siempre se corre cuando has decidido madrugar y subir a la montañas. Aún así como decía, era una maravilla disfrutar de un manto blanco sin pisar tras la nevada de la última noche.



 

Los árboles presentan unos tonos que me encantan, aguantan la nieve en sus ramas mientras que dejan ver algo de verde y el marrón de los troncos, es casi la única muestra de color en este paisaje tan blanco.

Ensimismado como siempre en cada detalle que se presentaba delante de mi cámara uno deja de sentir el frío y el tiempo vuela como siempre que disfrutamos de una pasión.


Ya de regreso hacia la cima de nuevo, el cielo abrió un poquito, lo justo para dejar asomar por primera vez al sol y eso que ya sería media mañana, fue entonces cuando sus rayos iluminaron todo el hielo que había en las rocas mostrando entonces un paisaje congelado.

Pero eso será en otra entrada.


Besos nevados.

2 comentarios:

  1. Juan, preciosa entrada, con unas imágenes muy bien cuidadas y en un perfecto ambiente invernal.
    Felicidades, muy buen trabajo
    Saludos

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    1. Muchas gracias Javier por tus palabras.

      Un saludo

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