Finalizaba de esta forma el recorrido por Bretaña, sin embargo de camino a París íbamos a tener una parada mas, una parada que una amiga (gracias Consuelo) me aconsejó mientras planificaba el viaje y que resultó a la postre ser un excelente consejo.
Mostrando entradas con la etiqueta Bretaña. Mostrar todas las entradas
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viernes, 7 de octubre de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XVII: Vitré
lunes, 26 de septiembre de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XVI: La Abadía de Saint Michel
Después de haber contemplado el espectáculo que representa el encendido de la abadía justo al anochecer, ahora tenemos un premio extra y es poder visitar el interior de la roca.
jueves, 22 de septiembre de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XV: Le Mont Saint Michel
Tras abandonar Saint Malo y sus murallas, tomamos dirección a uno de los lugares sin duda estrella del viaje: Le Mont Saint Michel.
lunes, 12 de septiembre de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XIV: Saint Malo
Ya a media tarde llegamos a la ciudad corsaria por excelencia, Saint Malo.
lunes, 29 de agosto de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XIII: Cap Fréhel
Abandonando Dinan, pero no por ello dejando atrás la península de Côtes-d'Amor llegamos al increíble paraje que rodea a Cap Fréhel.
lunes, 22 de agosto de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XII: Dinan
Dinan es una pequeña y preciosa ciudad amurallada que tiene una larga historia tras de sí, se encuentra en el departamento de Côte d'Amor, a orillas del río Rance.
martes, 16 de agosto de 2011
El viaje del Caracol, capítulo XI: Costa de Granito Rosa
Y "a la carrera" fue como llegamos a tiempo de ver un nuevo atardecer esta vez en Trégastel, en la famosa costa de granito rosa (Côte de Granit Rose).
martes, 9 de agosto de 2011
El viaje del Caracol, capítulo X: Camaret sur Mer
Al despertar en la punta de Penhir dentro de la península de Crozón lucía un sol espectacular, impropio de lo visto hasta entonces, así que decidimos acercarnos a la playa de la tarde anterior y visitar las demás puntas como la de Dinan y la de los Españoles.
miércoles, 3 de agosto de 2011
El viaje del Caracol, capítulo IX: Punta de Penhir
Atrás quedo Locronan y nos dirigíamos a otra zona mas salvaje, esta vez eran los acantilados de la península de Crozon y para la primera noche visitar y pernoctar en la punta de Penhir.
viernes, 29 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo VIII: Locronan
Comenzaba un nuevo día y esta vez la lluvia se alargó mas que la noche, así con las gotas cayendo sobre la carretera nos encaminamos hacia Locronan, sin duda uno de los pueblos con mas encanto de todo el recorrido.
lunes, 25 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo VII: Punta du Raz
La punta de Raz (Pointe du Raz en francés) es un cabo de la comarca Finisterre en Bretaña, su peculiar forma de proa de barco, sus faros en mitad del mar y los fuertes vientos a los que está sometida la convierten en un destino imprescindible para un amante de la fotografía de litoral como yo.
viernes, 22 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo VI: Pont Aven
Otro día que comenzaba y otro día cuyo final apuntaba de nuevo al mar, a uno de los lugares mas inhóspitos de Bretaña, La Punta du Raz.
lunes, 18 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo V: Carnac y Quiberon
El siguiente destino iba a ser la costa salvaje, pero antes había que hacer una parada obligatoria en Carnac, solo para contemplar sus famosos alineamientos de menhires, nada menos que 2.934.
viernes, 15 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo IV: Vannes y Auray
Nada impidió que descasara perfectamente esa noche, ni siquiera la persistente lluvia ni las agujas de los pinos que caían sobre el techo de la AC. Otro día lleno de sorpresas se presentaba por delante, y esta vez la noche sería sobre los acantilados de la costa salvaje en la península de Quiberon.
Pusimos rumbo a Vannes, yo llevaba una referencia de un área donde poder aparcar y como se trataba del parking de un centro comercial aproveché para una pequeña compra y reponer algunas cosillas que cubrieran los pequeños olvidos...
Vannes es una ciudad preciosa sin duda, pero su tamaño no tenía nada que ver con los pequeños pueblos que habíamos conocido hasta el momento, eso hizo que tuviéramos que caminar mucho para por fin encontrar el centro histórico y el río Marle, habíamos aparcado demasiado lejos de "todo" y tras un brevísimo paseo por las calles mas antiguas decidimos que era mejor regresar a la AC, ponerse en marcha y comer por el camino, el siguiente punto volvía a ser un destino pequeño y con encanto, de esa manera tendríamos una tarde entera para recorrerlo con calma.

Y así fue como apareció ante nuestros ojos la bella Auray.
Esta hermosa ciudad se encuentra en un estuario del Golfo de Morbihan, al abrigo del viento, donde el río y el mar se mezclan y de nuevo quedamos prendados del encanto que rezumaba cada uno de los rincones de la ciudad.

Comenzaba el recorrido por una estrecha calle muy inclinada hacia abajo y que llevaba a la ría donde en la Edad Media, los duques de Bretaña mandaron construir un puente, un puerto y un castillo.

A ambos lados se repartían los locales galerías de arte, creperies y algún café, todos con un gusto exquisito para mostrarse al público.

Las casas de piedra con entramados de madera del siglo XVI están perfectamente conservadas y lucen orgullosas ante la mirada del visitante, que enseguida comprueba a cada paso el patrimonio sobre el que camina.


No hay un trazado único para recorrer un lugar como este, lo mejor es observar, captar con la cámara cada detalle que nos llame la atención, dejarnos envolver por la atmósfera de otros tiempos y en cada cruce continuar por donde el camino aparente mas estrecho y angosto.


Antes de irnos era obligado subir al mirador de la fortaleza que ofrece unas vistas preciosas de toda la ciudad y sus puertos, de los tejados acurrucados unos sobre otros, de las terrazas con gente charlando plácidamente y del puente que comunica las dos áreas de la villa.



Al situarme de nuevo frente a la calle inclinada esta vez de subida y de salida, comienza a caer una fina lluvia y con la ciudad a mi espalda saboreo el grato sabor de boca que me ha dejado esta visita, Bretaña sigue sorprendiendo.
continuara ...
Besos.
Pusimos rumbo a Vannes, yo llevaba una referencia de un área donde poder aparcar y como se trataba del parking de un centro comercial aproveché para una pequeña compra y reponer algunas cosillas que cubrieran los pequeños olvidos...
Vannes es una ciudad preciosa sin duda, pero su tamaño no tenía nada que ver con los pequeños pueblos que habíamos conocido hasta el momento, eso hizo que tuviéramos que caminar mucho para por fin encontrar el centro histórico y el río Marle, habíamos aparcado demasiado lejos de "todo" y tras un brevísimo paseo por las calles mas antiguas decidimos que era mejor regresar a la AC, ponerse en marcha y comer por el camino, el siguiente punto volvía a ser un destino pequeño y con encanto, de esa manera tendríamos una tarde entera para recorrerlo con calma.

Y así fue como apareció ante nuestros ojos la bella Auray.
Esta hermosa ciudad se encuentra en un estuario del Golfo de Morbihan, al abrigo del viento, donde el río y el mar se mezclan y de nuevo quedamos prendados del encanto que rezumaba cada uno de los rincones de la ciudad.

Comenzaba el recorrido por una estrecha calle muy inclinada hacia abajo y que llevaba a la ría donde en la Edad Media, los duques de Bretaña mandaron construir un puente, un puerto y un castillo.

A ambos lados se repartían los locales galerías de arte, creperies y algún café, todos con un gusto exquisito para mostrarse al público.

Las casas de piedra con entramados de madera del siglo XVI están perfectamente conservadas y lucen orgullosas ante la mirada del visitante, que enseguida comprueba a cada paso el patrimonio sobre el que camina.


No hay un trazado único para recorrer un lugar como este, lo mejor es observar, captar con la cámara cada detalle que nos llame la atención, dejarnos envolver por la atmósfera de otros tiempos y en cada cruce continuar por donde el camino aparente mas estrecho y angosto.


Antes de irnos era obligado subir al mirador de la fortaleza que ofrece unas vistas preciosas de toda la ciudad y sus puertos, de los tejados acurrucados unos sobre otros, de las terrazas con gente charlando plácidamente y del puente que comunica las dos áreas de la villa.



Al situarme de nuevo frente a la calle inclinada esta vez de subida y de salida, comienza a caer una fina lluvia y con la ciudad a mi espalda saboreo el grato sabor de boca que me ha dejado esta visita, Bretaña sigue sorprendiendo.
continuara ...
Besos.
lunes, 11 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo III: Josselin
Tras escasos 16 kilómetros mas llegamos a Malestroit, es un poco mas grande que las anteriores y la sensación que tengo es que también parece mas caótica, por lo menos en lo que a aparcar se refiere, simplemente bajo a echar un vistazo al centro y vista la hora que es, decidimos saltar esta visita para ir directos a Josselin, al fin y al cabo solo son otros 26 kilómetros y esta vez es para dejar la AC en el lugar de pernocta.
lunes, 4 de julio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo II: Rochefort en Terre
Habíamos dejado atrás La Roche Bernard y nuestro siguiente destino estaba a tan solo 26 kilómetros, y teníamos un día por delante para caminar mucho y conducir poco, así que en muy poco tiempo nos plantamos en Rochefort en Terre.
jueves, 30 de junio de 2011
El viaje del Caracol, capítulo I: La Roche Bernard
Mientras me documentaba para la realización del viaje ya pensé que este iba a ser un viaje a ritmo de caracol y no solo por hacerlo con la casa a cuestas, sino porque no existía la prisa por ningún lado.
El viernes 10 (día 1º) por la tarde llegó el momento tan esperado y Gloria y yo fuimos a recoger la autocaravana y a llenarla con todos los trastos que cogían en nuestros dos coches. Entre unas cosas y otras se te echa la noche encima mientras te vas adaptando a la conducción de un vehículo de 7 metros de largo, así pues la primera etapa sería bastante corta, lo justo para llegar a Miranda de Ebro y pernoctar la primera noche en algo que venía definido como área de AC y no dejaba de ser una calle al lado de un polígono.
El sábado (día 2º) estaba destinado a recorrer unos cuantos kilómetros de una tacada, concretamente hasta llegar a Nantes, no se hizo nada pesado a pesar de pasar muchas horas en la carretera, el hecho de poder levantarte a cada momento y parar donde quieras a comer te lo hace realmente cómodo. Ya íbamos viendo los primeros carteles que apuntaban hacia Nantes y nos entraban las ganas de llegar.
El viernes 10 (día 1º) por la tarde llegó el momento tan esperado y Gloria y yo fuimos a recoger la autocaravana y a llenarla con todos los trastos que cogían en nuestros dos coches. Entre unas cosas y otras se te echa la noche encima mientras te vas adaptando a la conducción de un vehículo de 7 metros de largo, así pues la primera etapa sería bastante corta, lo justo para llegar a Miranda de Ebro y pernoctar la primera noche en algo que venía definido como área de AC y no dejaba de ser una calle al lado de un polígono.
El sábado (día 2º) estaba destinado a recorrer unos cuantos kilómetros de una tacada, concretamente hasta llegar a Nantes, no se hizo nada pesado a pesar de pasar muchas horas en la carretera, el hecho de poder levantarte a cada momento y parar donde quieras a comer te lo hace realmente cómodo. Ya íbamos viendo los primeros carteles que apuntaban hacia Nantes y nos entraban las ganas de llegar.
martes, 28 de junio de 2011
El Regreso
Ya de regreso y apenas descargadas las fotos y con ellas los recuerdos, he de confesar que ha sido una aventura fantástica, una aventura donde a ritmo de caracol y con la casa a cuestas hemos recorrido cada pequeño rincón de la Bretaña francesa, pequeños pueblos con encanto, míticos acantilados, atardeceres preciosos etc etc.
Poco a poco iré publicando el diario del viaje siguiendo un orden cronológico de los lugares visitados.
Permitirme que mientras ordeno poco a poco el trabajo hoy solo publique precisamente la última fotografía realizada en el viaje, justo la noche antes de salir, en un área de Biscarrosse en Las Landas y a modo de despedida, el resto de entradas seguirán el orden que he puesto mas arriba.

Bonsoir.
Poco a poco iré publicando el diario del viaje siguiendo un orden cronológico de los lugares visitados.
Día 1: Madrid-Miranda de Ebro
Día 2: Miranda de Ebro-La Roche Bernard
Día 3: La Roche Bernard-Rochefort en Terre-Josselin
Día 4: Josselin-Vannes-Auray-Carnac-Quiberon
Día 5: Quiberon-Pont Aven-Pointe du Raz
Día 6: Pointe du Raz-Douarnenez-Locronan-Camaret sur Mer
Día 7: Camaret sur Mer-Trégastel
Día 8: Trégastel-Perros Guirec
Día 9: Perros Guirec-Dinan-Cap Frehel
Día 10: Cap Frehel-Saint Malo-Mont Saint Michel
Día 11: Mont Saint Michel-Vitré-París
Día 12: París
Día 13: París-Biscarrosse (Las Landas)
Día 14, 15 y 16: Las Landas
Día 17: Biscarrosse-Madrid
Día 2: Miranda de Ebro-La Roche Bernard
Día 3: La Roche Bernard-Rochefort en Terre-Josselin
Día 4: Josselin-Vannes-Auray-Carnac-Quiberon
Día 5: Quiberon-Pont Aven-Pointe du Raz
Día 6: Pointe du Raz-Douarnenez-Locronan-Camaret sur Mer
Día 7: Camaret sur Mer-Trégastel
Día 8: Trégastel-Perros Guirec
Día 9: Perros Guirec-Dinan-Cap Frehel
Día 10: Cap Frehel-Saint Malo-Mont Saint Michel
Día 11: Mont Saint Michel-Vitré-París
Día 12: París
Día 13: París-Biscarrosse (Las Landas)
Día 14, 15 y 16: Las Landas
Día 17: Biscarrosse-Madrid
- Kilómetros recorridos: 3.866
- Horas en Ruta: 60:33
- Velocidad media: 63 Km/h
- Combustible: 10,8 l/100
- Fotografías: 1.616
- Momentos mágicos: Incontables

Bonsoir.
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