Son días fríos y húmedos, tras las últimas nevadas caídas en la Sierra de Madrid y que han resultado ser las mas copiosas de todo el invierno, llegan ahora días de tormentas y lluvia.
Caminar bajo la lluvia siempre es especial, dejarse mojar es como limpiarse con el agua que cae del cielo, uno siente a veces cierta purificación en ese gesto.
Creo que la lluvia además tiene algo de romántico también, me parecen días hermosos y perfectos para pasear sin destino alguno, solo dejando que los pies lleven el control y decidan donde cae el siguiente paso, sin mas.
Déjate mojar sin miedo, que tus pensamientos se refresquen y te sientas parte del entorno, cielo, agua y tierra y entre medias solo tu.
Besos lluviosos.
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