Estas dos imágenes vienen a mostrar como es posible crear un ambiente especifico mezclando la iluminación ambiental y la artificial. Ambas están realizadas en una reciente escapada a Guadalupe y a plena luz del día.
Básicamente buscaba tener un ambiente subexpuesto y con una temperatura de color que hiciera pensar que la imagen esta realizada de noche o muy cercana a la noche.
Una vez conseguido eso el resto fue añadir otras luces, en el caso del coche, dos flashes en el interior, uno con gel CTB para dar sensación de las luces de una consola y otro con un gel CTO en la parte trasera para simular la luz de lectura, por último se añadió un flash externo para realzar al propio coche.
En el retrato a los pies del monasterio, se usaron dos luces extras, una para crear un efecto en el pelo y de paso separar del fondo y la otra sostenida por un ayudante desde lo alto y con un grip para crear una iluminación que concentrase la luz en la modelo y se degradase a medida que se aleja de ella.
Iluminar no es añadir luz donde no la hay, sino crear una escena.